Sí, sé que soy blogger terrible y que tengo esto abandonado. Intento poneros al día así rápidamente. Acabod e terminar la última página del Libro 2 de Soul Inquisitor Caristo (o el primero si no contamos el mini episodio de 8 o 9 páginas del principio, que es más bien una historia corta a parte). Ahora estoy escribiendo los diálogos del segundo capítulo y abocetando los layouts de las páginas, para ir a mejor ritmo la siguiente vez y terminar el siguiente capítulo antes de que me muera o algo.
A parte, ser autónomo da mucha libertad, pero es un pestiñazo enorme, lo peor de todo es la burocracia. Aun con todo he estado colaborando con gente para extender mi nombre, y también por gusto, que al fin y al cabo esto de diseñar es mi vocación.
También estoy jugando mucho la rol, lo admito. ^^'
martes, 15 de noviembre de 2011
lunes, 13 de junio de 2011
Hoy toca manga: Fullmetal Alchemist
"Una persona no puede ganar nada sin perder nada. Para ganar algo, necesitas algo del mismo valor. Este es el principio del Intercambio Equivalente de la alquimia. En ese momento creíamos que esa era la verdad del mundo."
Este pequeño parrafo daba comienzo a los episodios de Fullmetal Alchemist, el primer anime que me vi en versión original subtitulada. Me la recomendó mi viejo amigo Antony, compañero de fiestas incontables y verdadero fregadero humano, al menos por entonces, no sé ahora.
En su momento (allá por el 2005), me hice con los episodios y me vi ese anime sobre dos hermanos que aprenden alquimia y van de acá para allá tratando de limpiar sus pecados y recuperar su vida normal. Tengo que decir que el anime me gustó mucho entonces, pero si lo viera ahora seguramente lanzaría los DVDs por la ventana debido a las más que notables diferencias con el manga, y yo purista como soy, pues no lo trago.
Hará dos años y medio, aproximadamente, empecé a coleccionar el manga (Fullmetal Alchemist fue también la primera colección de manga que empecé), que aquí en España está editado por Norma Editorial (no quiero imaginar una edición de Planeta) y desde muy pronto me quedó patente lo que me avisaron, que llegado un punto el anime y el manga separaban sus caminos y contaban historias muy diferentes, y debo decir que me quedo impepinablemente con la versión del manga que hace un par de días me terminé. Tened en cuenta que hablo del primer anime, el del 2003. Para los que no lo sepan, en el 2009 hicieron un segundo anime: Fullmetal Alchemist: Brotherhood, que parece que es fiel al manga. No lo sé, no lo he visto y no tengo interés en ello.
No voy a contar la historia del Fullmetal Alchemist, ni siquiera haré una breve sinopsis. El que quiera saber de qué va, que se compre los tomos. Lo que sí voy a hacer es deciros que no es el clásico shonen en el que un grupo de personajes pintorescos se lanzan a un devenir de aventuras divisibles en sagas, ni se encuentran ristras de enemigos a superar one after another a lo Final Fantasy, ni suben exponencialmente su habilidad de combate tras cada torta castellana, ni si quiera hay transformaciones bizarras y eso que los protagonistas se pasan las páginas transmutando de todo. Fullmetal Alchemist cuenta una sola trama, la aventura de los hermanos Edward y Alphonse Elric por recuperar sus cuerpos, y lo hace a lo largo de 27 tomos en los que Hiromu Arakawa, la autora, va tejiendo una historia llena de dramas y comedias con personajes complejos y bien contruidos, envolviendo la trama central con subtramas que hacen creible el mundo y a los personajes, cuyas relaciones entre ellos están magníficamente hiladas y ofrecen un puzzle argumental amplio que se revela poco a poco, al mismo tiempo que permite a la autora definir diferentes grados de amistad, cariño, odio, rencor y demás emociones. La relación entre Edward Elric y Winry Rockbell, por ejemplo, da interminables viñetas de comedia a partir de su doble relación (amigos de infancia por un lado, y cliente y mecánico de automails por otro), como lo hacen las gansadas de Maes Hughes al fardar de su hija Elicia. Por supuesto también hay personajes más oscuros, como Scar y todo su pasado lleno de muerte y rencor hacia los alquimistas (lo que acaba relacionándolo con casi todos los personajes con alguna importancia), o Zolf J. Kimbley, un alquimista sádico que considera que hay belleza en la destrucción.
No obstante, debo hacer una crítica (solo una) y es que, aunque Hiromu Arakawa hace un magnífico trabajo, se deja cosas en el aire que nunca llega a explicar, así a lo Lost. Es algo que a mí me desagrada, pero en este caso no me fastidia para nada la agradable experiencia de leerme estos 27 tomos del que es, a mi parecer, uno de los mejores shonen de los últimos años.
Tan ensimismado estoy con el argumento, que siendo ilustrador como soy, casi cierro el post sin hacer una valoración del dibujo. Qué vergüenza. Debo decir que Hiromu Arakawa no es solo una magnífica escritora de manga, también tiene un dibujo magnífico, con un trazo limpio y uniforme y llena las viñetas sin recargarlas (otros grandes artistas, por ejemplo Eichiro Oda, parecen obsesionados con no dejar un solo hueco uniforme en toda viñeta) y hace un gran uso de las tramas. También exhibe un magnífico dominio de la anatomía y la postura humana (Alex Louis Armstrong es la prueba de ello) y tiene una gran soltura para dibujar escenarios y perspectivas cenitales y nadires (cosas que considero que son mi asignatura pendiente).
En definitiva, es un manga altamente recomendable en todos sus aspectos para cualquiera al que le gusten las tramas profundas y definidas y al mismo tiempo echarse unas risas con coñas puntuales.
domingo, 8 de mayo de 2011
Hoy toca Manga: Hellsing
Vuelvo de mi exilio con un montón de cambios bajo el brazo, pero ya os contaré con más detalle más adelante, si es que creo que debo cometnároslo. Hoy me toca hablar de otro tema: Hellsing. He terminado, por fin, este manga de Kohta Hirano que ha supuesto mi única excepción a una norma en mi día a día desde hace casi 2 años: Nada de vampiros. No me explicaré en profundidad, pero me limitaré a decir que los odio, con el alma, a todos.
Todos esos personajillos intocables por el tiempo o la enfermedad, que van de guays y haciéndose los emos (en su gran mayoría) porque su condición los condena a la marginación el resto de sus días y a ver como sus seres queridos se marchitan y mueren, condenados a una soledad eterna que no les otorga más derecho que aquel de soslayar su hambre bebiendo sangre. Bla bla bla.
Dan asco.
Seguramente os preguntéis: "Joder Germán, si tanto asco te dan ¿Porqué te has leido Hellsing?" Pues la verdad es que por respeto a Caristo. Muchos de los pocos que leais Soul Inquisitor Caristo (las pocas veces que lo actualizo), habréis notado que tiene un atuendo parecido al de Alucard, en parte Caristo está inspirado en una mezcla de Alucard y el Cardenal Jiménez del sketch "The Spanish Inquisition" de los Monty Python. Me vi el anime antes de contraer odio racial +20 a los vampiros, y creé a Caristo también por aquella época. Por tanto, Hellsing aun contaba con cierta tolerancia por mi parte, y hará un año decidí comenzar a leerlo. Hoy he terminado (Me ha costado mucho, putos vampiros, los odio a todos).
Narrativamente, debo decir que se nota que Kohta Hirano improvisaba sobre las páginas de Hellsing al igual que yo improviso sobre las de Soul Inquisitor Caristo, así que no me meteré con ello, pero tengo que decir que a veces me cuesta seguir el hilo de lo que pasa con las posturas excesivamente barrocas (casí diría que son churriguerescas) y los diálogos de los personajes, que buscan parecer profundos y rebuscados pero no superan la profundidad de un charco en un parque.
También debo decir que el único personaje que me ha parecido decente es Pip Bernadott, un mercenario que de vez en cuando tiene una frase ligeramente épica. Y ya. No rescato nada más. El comienzo me pareció soso, el final me ha dejado igual.
Conclusión: Dejando los vampiros a un lado... Mediocre.
Por otro lado... Qué puto asco de vampiros.
Todos esos personajillos intocables por el tiempo o la enfermedad, que van de guays y haciéndose los emos (en su gran mayoría) porque su condición los condena a la marginación el resto de sus días y a ver como sus seres queridos se marchitan y mueren, condenados a una soledad eterna que no les otorga más derecho que aquel de soslayar su hambre bebiendo sangre. Bla bla bla.
Dan asco.
Narrativamente, debo decir que se nota que Kohta Hirano improvisaba sobre las páginas de Hellsing al igual que yo improviso sobre las de Soul Inquisitor Caristo, así que no me meteré con ello, pero tengo que decir que a veces me cuesta seguir el hilo de lo que pasa con las posturas excesivamente barrocas (casí diría que son churriguerescas) y los diálogos de los personajes, que buscan parecer profundos y rebuscados pero no superan la profundidad de un charco en un parque.
También debo decir que el único personaje que me ha parecido decente es Pip Bernadott, un mercenario que de vez en cuando tiene una frase ligeramente épica. Y ya. No rescato nada más. El comienzo me pareció soso, el final me ha dejado igual.
Conclusión: Dejando los vampiros a un lado... Mediocre.
Por otro lado... Qué puto asco de vampiros.
domingo, 3 de abril de 2011
Ilust3: Mission Accomplished
Vuelvo por aquí para decir que estoy orgulloso. Lo que comenzara como un comentario ligero en torno a unas cervezas ha culminado en un hecho maravilloso: hemos inaugurado la exposición colectiva de antiguos alumnos de Ilustración de la Escuela de Arte.
Mucho ha llovido desde que yo, con mi habitual pinta de neodandy, entrara en la Escuela de Arte a solicitar un hueco para poder hacer una exposición colectiva. Como no, los responsables nos abrieron las puertas a la posibilidad de forma instantánea, y solo nos quedó el duro esfuerzo de coordinar a la gente. Ha sido difícil, pero el trabajo en equipo ha sido constante y el resultado es evidente. El pasado 31 de marzo, tras una gestación de más de un año, abrimos las puertas de la sala Matías Moreno para mostrar por fin nuestros trabajos.
Debo decir que aun estoy impresionado por la buena recepción que ha tenido la exposición. Hemos salido en el periódico local (no estoy acostumbrado a eso) dándonos una muy buena imagen, y cercanos y ajenos me han felicitado por el resultado, igual que a mis compañeros.
Espero que no sea la última vez que hagamos algo así. Al menos por mi parte, podéis estar seguros de que empujaré a mis compañeros a repetirlo a mayor escala.
Mucho ha llovido desde que yo, con mi habitual pinta de neodandy, entrara en la Escuela de Arte a solicitar un hueco para poder hacer una exposición colectiva. Como no, los responsables nos abrieron las puertas a la posibilidad de forma instantánea, y solo nos quedó el duro esfuerzo de coordinar a la gente. Ha sido difícil, pero el trabajo en equipo ha sido constante y el resultado es evidente. El pasado 31 de marzo, tras una gestación de más de un año, abrimos las puertas de la sala Matías Moreno para mostrar por fin nuestros trabajos.
Debo decir que aun estoy impresionado por la buena recepción que ha tenido la exposición. Hemos salido en el periódico local (no estoy acostumbrado a eso) dándonos una muy buena imagen, y cercanos y ajenos me han felicitado por el resultado, igual que a mis compañeros.
Espero que no sea la última vez que hagamos algo así. Al menos por mi parte, podéis estar seguros de que empujaré a mis compañeros a repetirlo a mayor escala.
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