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Y como buen artista bohemio en desarrollo que soy 4 de cada 7 días hago caso a mi lado creativo, y acabo viendo Ben Ten, jugando a Pokémon, releyendo Fullmetal Alchemist (que está a puntico a puntico de acabar), haciendo garabatos que no me llevan a ningún lado o escribiendo historias que, en la mayoría de los casos, nunca, nunca, nunca jamás llegarán a plasmarse como novela, cómic, cortometraje, largometraje ni videojuego (ni si quiera como chiste corto).
De súbito llega la noche, me empijamo y cuando tengo un pie en la cama una neurona hace contacto con otra y oigo a mi lado creativo que me dice "¡Espera! ¿Sábes que estaría de puñetera madre? Un dibujo en contrapicado de un mecha arrassando un edificio en la medianoche de una metrópolis, con fuego, humos, gente gritando y señalando... ¡Vamos a dibujar!" E inmediatamente pierdo el sueño y tengo que ponerme frente a unas hojas de papel para esbozar cosas semejantes. Por cierto, en un venazo de esos fue como surgió de forma absolutamente improvisada la primera página de Soul Inquisitor Caristo.
Y así me pasó hace poco, sería hace unos cuatro o cinco días, cuando combatiendo el sueño a base de golpes de grafito y rebuscando entre los miles de millones de bocetos y dibujos hechos en el pasado long time ago me topé con los bocetos de unos personajillos de una historia cuyo guión empecé a escribir, pero nunca llegué a terminar, ni tan mucho menos empecé a dibujar.
Y aquí es cuando hago memoria y me pongo nostálgico.
Alguno recordará esta ilustración comiquera:
Es parte de la portada de un trabajo que le presenté a mi profesora de dibujo técnico en mis días en el ciclo de Ilustración. Vosotros, compañeros que compartisteís conmigo clase y profesora, sabréis de quien hablo.
El personaje que se gira dramáticamente en la ilustración, desligándose del fondo a medio colorear se llamaba Gustavo Baltar, pretendía ser un superhéroe de la calle que pasaba de usar mallas ("Mariconadas") y que no dejaba de ser una caricatura de mí mismo cargada con las cualidades del tipo de persona que a mí me hubiera gustado ser cuando lo diseñé allá por el 2002/2003. Aquí andamos en pleno 2009 y el personaje ha dejado paso a otros cuyas historias sí se han desarrollado, como es el caso del Día del Meteorito, o las aventuras de vuestro ya conocido y ficticio Inquisidor.
Cuando diseñé a Gustavo, como no, también le diseñé un arsenal de villanos con los que pretendía llenar páginas y páginas de aventuras, que luego nunca dibujé. Y entre ellos estaba una parodia de los Power Rangers, pero de un corte más medieval:
Los Caballeros de Brillante Armadura
De izquierda a derecha
Ariba: Caballero Unicornio y Caballero Duende
Abajo: Caballero Grifo, Caballero Dragón y Caballero Minotauro
Abajo: Caballero Grifo, Caballero Dragón y Caballero Minotauro
Este grupo de cinco personajillos con vagas referencias mitológicas, se suponía, serían unos pocos de las decenas de villanos que surgieron de mis desvaríos, pero cayeron en el olvido a finales del 2005. No fue hasta terminado el primer curso de Ilustración que tropecé con este boceto de los Caballeros de Brillante Armadura, y descuibrí con horror un fallo de concepto que tuve la primera vez que los concebí. ¿Dónde cojones tenían la brillante armadura? Mucha cota de malla, mucho lino y muchos cascos de moto tuneados con rasgos de animales mitológicos (al más puro estilo de los Power Rangers), pero ni una miserable placa de metal. Decidido a enmendar mi profundo error, me armé de portaminas y papel, y equipado con mis nuevos conocimientos de diseño y mis referencias de armaduras, decidí refabricar a los Caballeros de Brillante Armadura. Depsués de un par de días, los cinco villanos estaban completamente rediseñados, solo que ya no me importaba si eran villanos o no, hacía tiempo que no tenía la intención de escribir esa historia. Les quité un 50% de Power Rangers, les puse un 50% de Caballeros del Zodiaco, conservé los conceptos originales de "jóvenes dotados con poderes de seres de leyenda" et voila. Y me olvidé de ellos de nuevo.
Hasta hace cinco días.
Me topé con los "nuevos diseños" y aunuqe no sé si algún día contaré una historia con ellos, decidí que quería hacer un Remake de esa "foto de familia" con los nuevos diseños a lo Saint Seiya, solo para ver como había desarrollado mi dibujo. Debo reconocer que hacía meses y meses desde que no dibujaba "cabezones", pero estoy muy contento. No quiero opinar, esa parte os la dejo a vosotros. Para ello aquí os subo la nueva "foto de familia" de los Caballeros de Brillante Armadura, aunque aun está por terminar.
Los mismos, rediseñados, en la misma disposición que en la ilustración original, y con los nombres en inglés, por hacerlo más internacional.
La ilustración definitiva, con brillos en las armaduras y un fondo medianamente currado la subiré a DeviantArt. ¿Qué os parece el antes y el después? ¿Ha habido una evolución o no? Dejadme vuestras impresiones sobre lo que sea, el diseño de las armaduras, los colores o lo que sea. Cualquier opinión es bien venida.P.D: ¿A que molan las marcas de agua?
P.D.2: ¡Un abrazo, Margarita!



pues si , se nota el powerangerismo, unos caballeros muy japos.
ResponderEliminarHas probado a meterte unas cuantas valerianas para dormir? y dos o tres tercios? yo caigo rendido XD.
Lo de las marcas de agua, si no quieres que te roben, achuchale metadatos al jpg, cosa que ahora mismo no recuerdo como se hacía XD pero que vale como prueba para juicios
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Qué mejor prueba par aun juicio q el boceto original y le archivo .psd original? Ahí con todas sus capas una detrás de otra.
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